viernes, 10 de julio de 2026

Amar a la mar

 "Estamos vivas porque estamos en movimiento"

poema-carta a la mar, 2024.


Sueño con amores lejanos

acurrucados en tierras lejanas.

Sueño con encontrarnos cerca de la mar,

mientras a ella le cuento mis secretos.


Aquí me siento arrullada,

con nanas eternas que se enredan en mi cabello

y me enseñan a cantarle a los otros seres,

                                           incluida yo misma. 


Marecita bella,

que a tus orillas disfruto la vida,

que en donde acaricias me logro escuchar.


Marecita querida, madre antigua

que de tus aguas brotó la vida 

que hoy camina la tierra, vuela los cielos,

y acaricia mis manos.


Cada que nos encontramos 

resurge en mi el mismo deseo:

Quisiera estar siempre bajo tu (en)agua, 

con sal en las pestañas y espuma en el vientre 


Te miro, te escucho y te honro

cuidando tanto la vida que has escupido

hace apenas unos años,

como esa que conservas aún cerquita de tu centro.


Me muevo.

Camino lejos como acto de amor-olvido

y me acerco cuando el tiempo lo amerita

Quizás imitando la forma, en que tus olas. 

van y vienen, van y vienen, vienen y van,

pero siempre regresan,

rebosantes de recuerdos de las profundidades.


Aprendo de ti, mar:

Tu cantar, tu caricia, tu calma y movimiento intenso.

Tu abundancia, tu frío, tu claridad.

Tu cambio constante.


Tu cobijo y tu revolcar hasta la orilla,

tu jugueteo, tu humedad, 

tu sensación de oscuridad profunda y envolvente.

Tu azul. Tu inmensidad. Tu brillo. Tu abrazo.

La vida que late en cualquier lugar que miro, y en cualquier lugar que jamás veré,

que se mueve y agita a un ritmo propio. 

Tu ola, tu marea, tu corriente, tú...