En tiempos lluviosos pienso mucho
en los paraguas
Y en nosotras, las personas olvidadizas
que les dejamos recargados
donde paramos a amarrarnos los zapatos
a tomar una llamada
a comprar un chocolate
a esperar (algo, lo que sea)
Me imagino que esos paraguas
van de mano en mano
de persona olvidadiza en persona olvidadiza
y recorren el mundo, ayudando a brincar charcos
sosteniendo el cielo que se cae gota a gota
Pienso en todos los paraguas que he perrido
cuando me siento a salvo del derretirse de las nubes
y les extraño cuando empiezan a caer
esas chispas de agua que amenazan con crecer
Pues ni modo,
qué hacerle.
Espero que les vaya bien,
que algún día alguien más les olvide,
y en una de esas, les encuentre de nuevo recargados
en una barda,
al borde de una silla,
junto a alguna escalera,
o al filo de un andén.